MI PROYECTO DE VIDA

Mucho hablamos de ser felices y de alcanzar metas, pero muchas veces esto nos causa confusión y desasosigo porque no sabemos en realidad que es lo que queremos en la vida.

¿Por qué hay personas que tienen más éxito que otras?, ¿En que consiste que se puedan desarrollar plenamente, logrando éxito académico, profesional o familiar?

Considero que la automotivación es clave para alcanzar todos nuestros objetivos, pero…. ¿tengo objetivos claros?, ¿alcanzables?

Es necesario que identifiquemos todas las dimensiones de nuestra persona, las cualidades, defectos, los aciertos y desaciertos, y nuestra capacidad de corregir y mejorar.

Cuando no sabemos que hacer con nuestra vida podemos empezar por hacernos estas reflexiones:

  • ¿Quién soy?, ¿Conozco mis capacidades? Anota en una hoja de papel todo lo que sabes hacer.  Elige 3 que pudieras mejorar.
  • ¿De donde vengo?, ¿Me conozco a mi mismo, a mis orígenes?
  • ¿A donde voy?, ¿Tengo anhelos e ilusiones?, ¿Para mi mismo?, ¿Para con los demás?

No son preguntas fáciles de responderse a si mismo, y muchas veces lo que encontramos dentro de nosotros no nos va a gustar demasiado, pero es necesario e importante hacernoslas. Si queremos mejorar las relaciones y la comunicación con las personas de las que nos rodeamos, empecemos por mejorar nuestro autoconocimiento.

De la misma manera revisemos nuestra relación conyugal y familiar.

  • ¿Cómo es mi relación con mi cónyuge? ¿Que elementos valiosos hay en ella?
  • ¿Hay algo de mi mismo que quisiera cambiar para mejorar?
  • ¿Cuándo empiezo esos cambios?… ¿Hasta donde estoy dispuesto a hacerlo?
  • ¿Que anhelo para todos los miembros de mi familia? (cónyuge, hijos, padres, hermanos, etc..)
  • ¿Valdrá la pena?

Cuando nos responsabilizamos de nosotrso mismos, aprendemos a respetarnos y a respetar a los demás de una manera fácil y alegre. Visualicemos como nos queremos ver dentro de 10 años y reflexionemos en que es lo que necesito hacer HOY para lograrlo. Proponte y planea un proyecto de vida.

El tiempo es un recurso no renovable, así que todo lo que pensemos hacer, hay que tratar de hacerlo cuanto antes. No nos pasemos la vida planeando, actuemos ¡YA!

Seamos intrépidos y perseverantes, tengamos organización y visión, descubramos todo lo que somos capaces de alcanzar.

”Siempre hay una razón para vivir. Podemos alzarnos sobre nuestra ignorancia, podemos descubrirnos como criaturas de perfección, inteligencia y habilidad. ¡Podemos ser libres! ¡Podemos aprender a volar!Juan Salvador Gaviota- Richard Bach

SE CASARON Y FUERON FELICES

Cada vez que vamos a una boda, nos llenamos de alegría de ver como están de enamorados los nuevos esposos, incluso vemos parejas de novios que están próximos a casarse y novios que apenas inician una relación, pero que ven con toda ilusión el acontecimiento y se esfuerzan por demostrar su gran amor al otro.

¿Que pasa cuando ves parejas que solo llevan uno o dos años de casados y ya han perdido la ilusión en la mirada?

El matrimonio no es un punto de llegada, al contrario es un punto de partida. Es el inicio a la vida matrimonial. Cuando se es novio, se piensa y se cree que en el matrimonio nunca se tendrán dificultades, todo será maravilloso, así como ha sido en el noviazgo, pero una vez iniciada la convivencia diaria se enfrentan cara a cara el verdadero “yo” de cada uno. Salen a relucir las cualidades y virtudes más hermosas pero también los defectos más arraigados de cada quién.

La luna de miel es la experiencia maravillosa en la que la pareja entra de lleno a esa nueva etapa, a conocer a ese “otro ser” al que le prometí amor infinito y con el que estoy dispuesto a compartir el resto de mi vida. Es muy importante que en esos momentos se haga todo el esfuerzo por cimentar la vida matrimonial que se inicia. Que el amor sea la base para fortalecer esa unión.

El primer año de vida matrimonial, es un año de adaptación, de ajustes, de ceder, de conocer, de perdonar; es cuando empiezan a relucir del fondo de cada quien lo que siempre estuvo oculto en el noviazgo. Es la etapa de ajuste físico, emocional y espiritual. Muchas veces aparece la pregunta ¿Con quién me casé?

Esto no quiere decir que nunca existirán conflictos y discusiones, pero la forma de solucionar esos conflictos, la comunicación abierta que se tenga y el compromiso de superar esas situaciones, es lo que ayudará a mantener la unión. Es muy importante la actitud que se tenga ante las expectativas que se hayan creado.

Esa primera etapa en el matrimonio puede convertirse en un año de desilusiones o de fortalecimiento. Si se ve el matrimonio como una fecha a la que se llegó para tener una boda de cuento, que todo el mundo recuerde por haber sido la fiesta más divertida, el vestido mas hermoso o la decoración más vanguardista, será el inicio de una vida de infelicidad. Se debe de recordar a esa pareja no por haber tenido la mejor boda, sino por haber vivido el mejor matrimonio durante toda su vida.

La pasión que se vive en esa primera etapa no debe de desaparecer nunca, debe de fortalecer la ilusión del vivir unidos. La belleza física desaparece, y el encuentro espiritual del “ya no son dos sino uno” debe de perpetuarse. Los nuevos esposos deben de dejar de apoyarse en papá y mamá, deben de aprender a vivir esa vida de “casa para dos”, casados.

El matrimonio no es un recurso para cubrir carencias afectivas o remediar conflictos personales, no es para seguirle la corriente a los demás o un pasatiempo, no es únicamente para poderse realizar como padres sin aprender a ser primero cónyuges, no es para escaparse de la casa paterna.

El matrimonio es una vocación de vida, es la mejor sociedad compuesta por un hombre y una mujer para vivir en común, es la mejor decisión para trascender en la vida proyectando su amor a través de los hijos.

 

COMO ES UNA FAMILIA FUNCIONAL

Cada familia es una mini sociedad, aunque no menos compleja que la sociedad en la que vivimos.  Dentro de la familia se presentan conductas y personas que aunque unidas por lazos de sangre, son muy diferentes entre si; temperamentos y caracteres que provocan personalidades que los hace seres únicos e irrepetibles.

Estas diferentes personalidades, emociones, situaciones y memoria familiar, provocan diferentes culturas familiares. Esto provoca muchas veces, situaciones y circunstancias que acarrean conflictos en la convivencia y desestabilizan la estructura familiar.

Dentro de una familia hay periodos de equilibrio y desequilibrio, relacionados con los diferentes roles, el manejo de las emociones de cada uno de sus miembros, el apoyo mutuo que exista entre ellos o situaciones externas que afectan directa o indirectamente a todos o a alguno de sus miembros.

En primer lugar cabe mencionar que la habilidad que tengan los esposos para adaptarse, resolver problemas, comunicarse, el conocimiento personal, la objetividad para ver los conflictos y la reflexión que hagan de ello y su forma de resolverlos, son determinantes para el éxito de el funcionamiento familiar.

Podemos afirmar que lo que define a una familia funcional es la capacidad que ésta tenga para adaptarse a situaciones y patrones que le provocan estrés, la resolución de problemas y el clima emocional que se vive dentro de la familia.

La familia es funcional cuando se vive el respeto por las diferencias individuales, que fomentan la autonomía, el desarrollo y el bienestar de cada uno de sus miembros, sin importar la edad.

Si existe el respeto y el apoyo mutuo entre los cónyuges, compartiendo la autoridad, el liderazgo y la responsabilidad en el cuidado de los hijos. Si sabe adaptarse a las situaciones internas y externas de cambios en la familia, , afrontando eficazmente el estrés y una efectiva resolución de los problemas  y los conflictos que se vayan presentando, como perdida del trabajo de alguno de los cónyuges, o cambio de ciudad, o cualquier otra situación. Una familia es funcional si hay reglas claras que promueven la comunicación abierta y efectiva entre sus miembros, donde los sentimientos no son  reprimidos.

Una familia donde se promueve el sentido del humor, el perdón, la comprensión, la ayuda. Donde se demuestran abiertamente que se quieren  y no sólo lo dan por hecho, se acepta a cada uno, según sus dones naturales, se descubre en las personas lo que son, se aman y se perfeccionan. Donde hay compromiso en todas las situaciones, en las buenas y en las malas.

Una familia donde reina el amor entre todos sus miembros, donde la confianza brota del afecto sincero y actúa como bálsamo, donde los errores, las ofensas y las impaciencias son curados. Se crea un ambiente del NOSOTROS FAMILIAR.

El gran regalo al que debe aspirar todo matrimonio, será sin duda alguna, el formar  hijos y lograr vivir en una familia funcional.

!!!! Viva la familia!!!

LA EDUCACION DEL VALOR SOCIAL

Es necesario dotar a los hijos de una sensibilidad social, de un sentido de superación personal y de una proyección social profunda. Educar a un hijo implica prepararlo para desarrollarse en la sociedad que le ha tocado vivir, y ser capaz de modificarla en lo que pueda, a fin de hacerla más justa, más noble y más próspera.

La familia es la fuente y el fundamento de toda sociabilidad humana. Nacemos en el seno de una familia y por eso, es preciso cuidar con esmero la calidad de las relaciones familiares.

Si los padres somos sensibles a los diferentes caracteres de los hijos y respetamos su individualidad, seremos capaces de hacer que nuestros hijos vean en cada miembro de su familia y de la sociedad, a un ser digno de respetar y  de querer.

Como individuos y como padres debemos enseñar a tolerar las fallas de los demás e invitarlos a la superación personal por medio del respeto.

Los padres somos los responsables del modelo de sociedad que los hijos formen en su mente. Padres conflictivos, harán que el hijo conciba una sociedad agresiva, desmotivada o cruel. Padres responsables, harán que los hijos creen una sociedad de valores humanos, una sociedad racional que ilustre la mente, suavice el temperamento, alegre el ánimo y promueva la convivencia benéfica.

Los seres humanos somos por naturaleza seres sociales y no podremos vivir ni desarrollar nuestras cualidades sin relacionarnos con los demás. La persona que desarrolla sus cualidades individuales, aumenta el patrimonio de valores de la sociedad a la que pertenece.

Es responsabilidad de todos trabajar en función de mejorar la sociedad proponiendo a los hijos el estudio y la preparación para favorecer el avance cultural, el trabajo honrado puesto al servicio de los demás; unirse para establecer la paz social; sensibilizar la conciencia a fin  de sentirse hermanados con otras razas; inculcar el espíritu de respeto y de solidaridad.

No se puede ser un buen ciudadano sin una solida formación y proyección social. La familia debe preparar a los hijos a través de tareas familiares y responsabilidades graduales para aprender a integrarse a la sociedad.  Tareas comunes de acuerdo a su edad, poner la mesa, lavar los platos, sacar la basura, etc.. tareas que son en beneficio de la familia y no de él mismo únicamente.

La educación para vivir en sociedad se da a través de la renuncia del egoísmo, y el anhelo de servir a los demás, respetando las normas de civismo y de bienestar social, normas de urbanidad y de cortesía.

Los valores sociales, son vitales para la armonía y progreso de los pueblos.