DUEÑOS DE NUESTRO DESTINO

Dentro de unos días tendremos elecciones a Presidente, y esto nos lleva a pensar que es lo que de verdad necesitamos y no sólo pensando de manera personal sino viendo que es lo mejor para nuestro país.

Basta con leer la prensa, encender la radio, la computadora o la televisión, para enterarnos de las posturas políticas, intenciones y propuestas de los candidatos a la presidencia.  Son muchos y variados los temas.  Se cita al “Pueblo Norteamericano” una y otra vez.  Queda claro que de uno y otro lado hay elementos que vale la pena considerar.  Dos posturas que se han ido radicalizando y que a la vez prometen mejorar la vida de los habitantes de esta gran nación.

No es mi interés tratar temas políticos, lo único que quiero es hacer un poco de reflexión que nos lleve a visualizar que es verdaderamente lo mejor.

Reflexionando un poco, buscando las constantes en el devenir de la humanidad, con los inventos que han marcado épocas, saltos tecnológicos, grandes conflagraciones, dominaciones, transculturizaciones, sistemas de gobierno, etcétera, aparece siempre el individuo, y mas aún y de mayor fuerza, la familia.

En todos los estratos sociales y económicos, se hace presente.  No importa con que partido político se simpatice, ahí está.  Hasta los participantes en la política vienen de una y ponderan pertenecer a la propia.  Se hacen semblanzas y análisis de los orígenes de los candidatos y ello pretende orientar al observador.

Hasta en las guerras que se mencionan, los afectados por tan terribles acontecimientos, son llorados o lloran por sus familiares.

El “Sueño Americano” tiene su máxima expresión en la familia, en su bienestar. El impacto material es importante, pero no se puede entender sin los lazos afectivos.  La evolución positiva de la humanidad se debe en gran parte a los afectos entre los familiares y miembros de grupos.  No debemos perder de vista este hecho.  Sigue siendo tan vigente como en antaño.

Hablamos sobre los ideales y las reglas que establecieron aquellos que fundaron este maravilloso país, donde se consagran derechos y valores.  Implícitas vienen las obligaciones, tomando en cuenta que los derechos de uno, terminan donde empiezan los del otro. Penosamente se le da mas relevancia al progreso técnico y científico, y se nos presentan como lo único válido en la época moderna.

Se habla mucho sobre las modificaciones a que esta expuesta la familia, en base a preferencias y razones fiscales y económicas. Parece que fuese importante lo cosmético y lo aparente, cuando lo fundamental es la cuna de los valores, de las virtudes y del ejemplo.  No se trata de pertenecer a sociedades marginadas, (ya sea por terceros o por quienes las integran), las cuales aunque van en aumento, parecen ignorar su origen. Todos los individuos en la actualidad y en el pasado, han venido de la unión de un hombre y una mujer.

No es importante si son ricos o pobres, de un color u otro, si profesan o no determinado credo, si tienen elevados grados académicos o si son analfabetas, si tienen trabajo  remunerado o no, si son gordos o flacos o si dedican sus afanes al culto al cuerpo y a las cirugías estéticas, si les gusta tal o cual cosa… La inmensa mayoría viene de una familia.

Resalta sobre todo esta maravillosa constante.  Ofrece un origen y una pertenencia.  Marca un grupo afectivo con intereses comunes, pero mas intensamente queda marcado, los lazos de afecto a tal o cual persona. A menudo se admira a un miembro de la familia, ya sea por su entereza, sus logros, su cariño, su sabiduría, su ejemplo y enseñanzas, etc.

Somos nosotros mismos los directamente responsables y dueños de nuestro propio destino. Todas las decisiones que tomemos a lo largo de nuestra vida como he mencionado con anterioridad, conlleva una gran responsabilidad.

Insisto, pareciera que la economía es lo único importante a la hora de tomar decisiones. Con gran pesar me doy cuenta la poca importancia que se le da al crecimiento y progreso humano y espiritual.

Aumentan las manifestaciones e indignados por la economía y la falta de trabajo, pero el respeto a la vida humana, a la unión matrimonial, a la protección de los menores, quedan en segundo plano o se convierten únicamente en bastión político.

Los poderes públicos deben de legislar en función de la persona, se deben de tener en cuenta todas las necesidades de los ciudadanos y deben preocuparse por preservar la unión familiar y matrimonial.

Sólo la familia con la transmisión de valores, y educación de sus miembros es la principal portadora de capital humano a la sociedad.

El capital humano es el verdaderamente indispensable para sacar a delante a un país.  Si la sociedad está enferma y corrupta el país no progresará.

Siguiendo esto, podríamos tener ventajas sobre otras sociedades.

Se trata de cambiar de actitud, de tener claro que es lo que queremos alcanzar y cuales son nuestras prioridades.

 

COMO TRATAR A LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

El 19 de septiembre pasado tuve el honor de ser invitada a participar en el I FORO BINACIONAL SOBRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD, que se celebró en Tijuana, y con éxito.

Estuvieron reunidos personalidades como el Dr. Raúl Plascencia Villanueva, Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Andrew Erickson, Cónsul general de EUA en Tijuana, la Diputada Nancy G. Sánchez Arredondo, el Diputado Alfonso Garzón Zatarain, Presidente de la Mesa Directiva de la XX Legislatura del Congreso de Baja California y Emily Doyle, Secretaria de Autism Society of America, entre otros.

Este Foro fue organizado por Pasitos, centro psico-pedagógico en conjunto con la CNDH y el Consulado Americano en Tijuana.

Hubo gran asistencia, entre los que se encontraban personas con alguna discapacidad, padres de familia, familiares, amigos, estudiantes, maestros, empresarios y terapeutas que trabajan con personas con algún tipo de discapacidad.

El objetivo principal del foro fue crear conciencia en la sociedad sobre los derechos de las personas con algún tipo de discapacidad. El Dr. Raúl Plascencia Villanueva centró su conferencia magistral sobre los 4 derechos humanos básicos que debe de tener cualquier persona.

  1. Derecho pleno a la salud.
  2. Derecho a la educación.
  3. Derecho al trabajo y al empleo
  4. Derecho a la accesibilidad.

Se deben de promover los derechos, incluidos los de las personas con discapacidad. La lección principal es que todos deberíamos conocerlos y al respetarlos, no habría necesidad de atender de manera especial a los discapacitados. De hecho, si todos los observáramos, la convivencia sería mucho mas grata y las sociedades mas prósperas.

Las sociedades igualitarias, son un modelo utópico, el cual solo existe como tal. Sin embargo es válido aspirar a un mundo mejor, donde nuestra sociedad sea más justa. No podemos dejar a nadie atrás y sin derechos, utilizando como pretexto una condición física o mental. Como sea, todos somos humanos.

Hay que sumar voluntades. Aprovechar las de aquellas organizaciones (gubernamentales o no), que trabajan por y para las personas con discapacidad.

No basta con hacer rampas para que quienes tienen dificultades para moverse o desplazarse tengan acceso. Se necesita que todos estén conscientes de que al obstruirlas o hacer uso indebido de ellas, perjudicamos a quienes las necesitan.

Hay que tener siempre presente que hay una gran diversidad de necesidades especiales y combinaciones de estas. Celebramos que se viene avanzando. Hoy en día, las personas ciegas puedan ejercer su derecho al voto y leer libros de texto en braille, que es un sistema de lectura y escritura táctil pensado y diseñado para personas ciegas.

Que nos quede claro. Las personas con discapacidad tienen limitaciones pero no tienen limites.

Se mencionó el trabajo que realizo “Pasitos Centro Psico-pedagógico”, junto con funcionarios y personas comprometidas para conseguir que en Baja California el autismo sea reconocido como discapacidad.

Estoy agradecida por haber sido convocada a tan importante evento. A continuación les comparto parte de lo que tuve oportunidad de exponer:

“Más de la mitad de los casos de discapacidad en México, están asociados a dificultades para caminar o moverse, y una cuarta parte se relaciona con dificultades visuales. Para algunos, puede parecerles exagerado, pero cada día, nace por lo menos un niño ciego, sordo o con cualquier otro tipo de discapacidad que le causará dificultades en su aprendizaje y en su desarrollo.

Ahora bien, la condición de discapacidad, no discrimina como lo hace gran parte de la sociedad  o aquellos que tienen la manera y obligación de legislar a su favor.

Alguna forma de discapacidad puede recaer en cualquier momento sobre un miembro de la familia, incluyendo a los padres.

La discapacidad nos puede alcanzar a todos, no solo por razones congénitas.

También puede alcanzarnos por afecciones de salud, edad o accidente.

Aunque es punto de partida, no basta con fomentar el respeto y el apoyo personal y familiar. Tenemos que incluír otra manera de integración.

Hay que rehabilitar a la sociedad en su conjunto, su manera de pensar y actuar.

Hay que adaptar para todos el lugar donde vivimos. Hay que rehabilitar las ciudades.Debemos ofrecer condiciones urbanas propicias para que el grupo de la población con discapacidades pueda transitar y desenvolverse eficazmente.

Es necesario rehabilitar las escuelas, los centros comerciales, los hoteles, las calles, medios de transporte, sanitarios, edificios publicos y privados, en general la infraestructura y las estructuras de nuestras ciudades.

No se puede incorporar a la población con discapacidades a la fuerza laboral y productiva cuando no ofrecemos los accesos y condiciones para que esto suceda.

Respetar y fomentar el derecho a la salud, a la educación y al trabajo de las personas con discapacidades, es tarea de todos.

Debemos apreciar el bien común, como un bien personal