DEBEMOS SONREÍR

¿Por que no sonreímos más?

Se dice que la alegría es el estado mas confortable del cuerpo, y que la sonrisa es el espejo del alma o del corazón. Hay muchos dichos y refranes que se refieren a como obtener alegría, que si el vino da calor al cuerpo y alegría al corazón; que la alegría alarga la vida; la alegría es un tesoro que vale mas que el oro, etc….. Luego entonces, ¿porque nos cuesta tanto trabajo estar alegres?Si andamos por la calle con una sonrisa en la boca, la personas que nos cruzamos en nuestro camino se nos quedan mirando como si estuviéramos locos. Es mas, algunos hasta agresivos reaccionan diciendo, ¿Y éste de que se ríe? Hemos estado inmersos en una dinámica de estrés, prisa, trabajo, obligaciones, y nos vamos quedando cada día mas inmersos en situaciones que nos prohiben estar alegres, los problemas de casa, los económicos, los hijos, el trabajo, la situación mundial, y así podríamos seguir mencionando circunstancias que nos van llevando a estar agobiados y se nos olvida sonreír.Hay una anécdota de Madre Teresa de Calcuta.

En cierta ocasión, un grupo de personas le pidieron un consejo que pudiera ayudarles en toda su vida. La Madre Teresa se limitó a contestar: “Sonrían. Lo digo completamente en serio. Sonríanse ustedes mismos unos a otros. Sonrían a su esposa, a su marido, a sus hijos, a sus amigos, a quien sea. Que en cada uno pueda crecer día a día el amor recíproco hacia los demás”.
La sonrisa es gratis, y aun así nos cuesta mucho trabajo expresarla. La alegría cambia el ambiente de donde nos encontramos, así que ojalá nos esforcemos por crear ambientes de alegría y no de mal humor, tristeza y confusión.  Vivamos una alegría sincera, que forme parte de nosotros mismos y no una alegría superficial de programas de televisión que nos provocan sonrisas bobas y pasajeras. Tengamos la alegría de vivir, disfrutemos de nuestro trabajo y nuestras obligaciones.Los invito a que mañana se levanten y se propongan llevar una sonrisa en la boca aunque se les queden viendo raro dentro del elevador o en el supermercado . Los invito a cambiar el ambiente de donde se encuentran, verán que es mucho mas barato que comprar todos esos aromas para ambientes que nos ofrecen como “el buen vivir”.

LOS ABUELOS

 

Cuando somos jóvenes, creemos que nunca nos haremos viejos. Sin embargo, los años van pasando sin darnos cuenta.

Un día, mientras hablábamos con nuestros hijos, empezamos a relatar anécdotas que vivimos hacía 20 o 30 años. Reflexionando, nos dimos cuenta que la vida también ha ido pasando para nosotros.

Los hijos han crecido.  Ahora ellos son padres, y en consecuencia, nos hemos convertido en abuelos.

Para los pequeños, generalmente, los abuelos son las personas que les llenan de cariño. Mas allá de lo que los nietos hagan, ellos siempre van a defenderles y a brindar su protección.

Cuando los nietos visitan a los abuelos, ambos se llenan de alegría. Además, es una gran oportunidad para que los abuelos compartan con sus nietos las experiencias y anécdotas que han vivido durante su vida.

De esa forma se transmite la memoria familiar, se nutre la identidad, hay una inmersión en las generaciones que anteceden, lo que ayuda a dar luz sobre el origen, se percibe la trascendencia hacia atrás y se marca ésta hacia el futuro. Queda claro que los ahora nietos,  lo comunicarán a sus hijos y tal vez a los hijos de éstos.

Le pregunté a un sobrino sobre su idea de lo que representan pare él los abuelos.  Me contestó:”en la casa de mis abuelitos, los papás de mi papá, siempre tienen leche y galletas, besos y abrazos, no me castigan, y casi todos mis deseos son cumplidos”.

Los padres se preocupan por educar a los hijos y formarlos como personas de bien, mientras que los abuelos ya no tienen esa preocupación. Ahora se dedican a disfrutar a sus nietos. Sin embargo, el ejemplo será trascendental.

La importancia de visitar a los abuelos significa que no importa la edad que se tenga, los lazos de amor y respeto a los padres subsiste. La edad puede disminuir la capacidad de las personas, pero nunca la de amar. Además, la dignidad no disminuye ni termina.

El ejemplo que los padres dan al cuidar a los suyos, marca a los pequeños y les deja claro, que dentro de algunos años, ellos habrán de cuidar a sus padres, mermados por el paso de los años. La responsabilidad no termina. El cariño no debe faltar.  Los niños alegran a los abuelos y les regalan la satisfacción de la trascendencia.

Es necesario que los abuelos sean una parte activa dentro de la dinámica familiar. De esta manera los hijos aprenden a respetar a los ancianos. Repito, así responderán cuando los que ahora son sus padres, lleguen a estar en edad avanzada.

Todo el ejemplo que yo pueda dar a mi hijo sobre brindar respeto a las personas mayores, servirá para la madurez de éste.  Aprenderá que los ancianos son personas de respeto, que tienen una sabiduría que no se aprende en los libros, y que no son personas que estorban.

A los abuelos y a las personas de avanzada edad en general, debemos acompañarlos, terminando con ello con su soledad. A nadie, sin importar su edad, le gusta estar solo siempre.  

Es frecuente que esto se acentúe, como consecuencia de que muchos de los seres queridos de los ancianos, amistades y parientes ya han muerto, lo que los llena de tristeza.

Debemos de acompañarlos y hacerlos sentirse útiles, pidiendo algún consejo u orientación.  Hay una vieja conseja que escuché por ahí… “abuela que no malcría, no merece ser llamada abuela, sino tía”…

¿QUE NECESITO PARA CASARME?

–“¡Que felicidad!”, me dice la hija de una amiga, “mi novio me pidió que nos casáramos y empezaremos a preparar la boda para fin de año. Estamos muy felices y enamorados. ¡¡¡Que nervios!!! tengo mil cosas que preparar, el vestido, las invitaciones, el menú, donde será el banquete, la música, etc. etc. etc.”

Este tipo de acontecimientos suceden muy a menudo y nos causan gran alegría, tratamos de participar y dar consejos de cómo organizar una boda y explicamos nuestras propias experiencias. Después de una rato de escuchar tantas cosas, regresé a mi casa y mientras manejaba, me hice esta pregunta:

–¿Habrán hablado de lo que es verdaderamente importante para tomar la decisión de casarse?

El noviazgo es una etapa de conocimiento mutuo, de preparación para el matrimonio y de verdadera comunicación basada en el amor. Decidir casarse, es un acontecimiento serio y trascendente, por lo que no se debe de tomar  a la ligera.

Hay preguntas que siempre se deben de hacer los novios antes de formalizar una relación:

1)   ¿Sabemos como pensamos sobre religión, moral o filosofía de la vida? ; ¿Tenemos temores o guardamos secretos?; ¿compartimos amistades o nos impor ta la familia política?

2)   ¿Hemos decidido donde vivir?

3)   ¿Tenemos un ideal común al cual dirigirnos juntos?

4)   ¿Hemos hablado sobre si tendremos hijos?; ¿cuantos hijos queremos tener?; ¿cuándo?; ¿los dos queremos tener hijos?; ¿importa si nace niño o niña?

5)   ¿Cómo pensamos educar a nuestros hijos?

6)   Si tuviéramos un hijo que viene con una malformación genética ¿qué harí amos?

7)   ¿Estoy dispuesto a renunciar a algo?; ¿cambiar de ciudad, de trabajo o de país?

8)   ¿Conoces y respetas las creencias y necesidades espirituales de tu novio (a)

9)   ¿Hemos hablado como será el uso del dinero?

10) ¿ Conocemos cuáles serán nuestras tareas y responsabilidades dentro del matrimonio?

Existen muchas interrogantes que despejar. Seguramente cada caso tendrá otras mas que agregar.

Si en el noviazgo ha existido la confianza, fidelidad, responsabilidad, sinceridad, respeto, buen humor, paciencia, lealtad, etc., será posible la comunicación que les dará la oportunidad de conocerse mas a fondo.  Dará la pauta sobre sus deseos, gustos y sentimientos, permitiendo así un enriquecimiento mutuo.

El noviazgo debe ser la etapa en que se aprende a amar, a dar y por lo tanto, a desprenderse de si mismos y de sus egoísmos, evolucionando al amor maduro.

Es una etapa de gran importancia. No es para perder el tiempo en simplezas. Hay que fijarse metas mutuas y luchar por alcanzarlas. Los novios deben dejar crecer al otro.  Si esto no sucede, se envía una clara señal que indica que a futuro, tampoco se lo permitirán. Esto actúa en detrimento de la persona y de la pareja.

Deben mantener su propia personalidad, en lo individual. En el noviazgo, debe cultivarse el desarrollo y fortalecimiento armónico de la personalidad de cada uno de los novios, en todas sus dimensiones, es decir, en lo emocional, intelectual, social, religioso, económico, etc.. y solo así, tendrá éxito el matrimonio.

Si hemos logrado contestarnos la mayoría de estas preguntas, y las respuestas han ido en la línea de lo que pensamos, en lo que esperamos del otro, podremos tomar la decisión de continuar el compromiso,  o por el contrario, si las respuestas no son lo que yo esperaba y no hemos logrado ponernos de acuerdo, debo hacer un alto y reflexionar si estoy dispuesto(a) a compartir el resto de mi vida con esa persona.