QUIEN NO PARTICIPA, NO SE INTEGRA

Muchas veces, hemos sido testigos de los severos daños que  causan los fenómenos meteorológicos  donde fuertes lluvias, inundaciones, terremotos, incendios, tornados, tsunami, trajeron muerte, destrucción y ruina para  poblaciones. Nos horrorizamos de ver lo terrible que ha sido para tantas personas. Se pierden muchas vidas. Una gran cantidad de personas prácticamente han perdido la totalidad de sus pertenencias. Hay muchos en riesgo de enfrentar problemas de salud.  La mayoría, se sienten abatidos y derrotados.

Mientras unos sufren irreparables pérdidas, otros mas afortunados,  vivimos en sitios sin mayores problemas, aparentemente alejados de las tragedias. Sin embargo, el hecho de enterarnos de las graves condiciones en que otros padecen, nos motivan a ayudar a los mas desprotegidos y deben obligarnos a actuar solidariamente. Este loable sentimiento de querer ayudar a los demás, en sí, es bueno. Sería mejor aún, si lo practicáramos diariamente, como forma de vida, dentro y fuera del hogar.

No hay que esperar desastres naturales o uno al interior de la familia. La forma de enseñar a nuestros hijos a ser generosos con los demás es sencilla. Hay que integrarlos a participar en las actividades y quehaceres cotidianos.

El bien común se inicia en casa.

Todos los familiares gustan de ser incluidos en la repartición de los bienes familiares y pocos aprecian las obligaciones o el actuar voluntariamente en apoyo y al servicio de los demás integrantes de la familia. Los bienes familiares no son únicamente cosas materiales o quehaceres domésticos, también son el saber compartir las alegrías y las tristezas, practicando virtudes como son la amistad, el orden, el respeto, la responsabilidad y la solidaridad.

Para lograr beneficiar a todos los miembros de la familia, supone un esfuerzo personal y se comparten valores que son dados y recibidos con amor. Así, todos participan y se convierten en repartidores de bienes, en una dinámica que va mas allá del servicio de los padres.

Todos y cada uno de los miembros de la familia debe apoyar y colaborar dentro de sus capacidades al crecimiento del resto de los miembros de la familia. Esto ayudará a mejorar el ambiente familiar, haciendo que todos se sientan personas valiosas, capaces de ayudar. Hay que tener cuidado y evitar ser simplemente elementos utilizables para beneficios mezquinos de los otros. También hay que evitar ser la eterna víctima o el indiferente perezoso que se escuda con pretextos y excusas.

Todos los padres quieren lo mejor para sus hijos, y saben su responsabilidad a la hora de educar. Debemos tener muy claro que para “formar familia” los hijos deben de participar de una manera activa en esto. No “forman familia” los padres solos, aunque tengan la mayor y mejor voluntad. Si se fomenta en los hijos el deseo de participar en el bienestar común, lograremos una verdadera integración familiar.

Si los hijos no participan, la casa no es hogar, se convierte en un hotel, un lugar de paso, donde gratuitamente se les brindan servicios y comida. Hay que enseñarles que los demás también son personas con sentimientos y necesidades, y no solo de cosas materiales, sino de apoyo, compañía, cariño y tiempo de calidad. Hacerlos consientes de que todo aquello que hagan o que dejen de hacer repercute, afectando a todos los miembros de la familia.

Una familia integrada se logra con la participación de todos sus miembros. El éxito de una sociedad se alcanza con la participación de todos sus ciudadanos.

participacion familiar

COMO TRATAR A LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

El 19 de septiembre pasado tuve el honor de ser invitada a participar en el I FORO BINACIONAL SOBRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD, que se celebró en Tijuana, y con éxito.

Estuvieron reunidos personalidades como el Dr. Raúl Plascencia Villanueva, Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Andrew Erickson, Cónsul general de EUA en Tijuana, la Diputada Nancy G. Sánchez Arredondo, el Diputado Alfonso Garzón Zatarain, Presidente de la Mesa Directiva de la XX Legislatura del Congreso de Baja California y Emily Doyle, Secretaria de Autism Society of America, entre otros.

Este Foro fue organizado por Pasitos, centro psico-pedagógico en conjunto con la CNDH y el Consulado Americano en Tijuana.

Hubo gran asistencia, entre los que se encontraban personas con alguna discapacidad, padres de familia, familiares, amigos, estudiantes, maestros, empresarios y terapeutas que trabajan con personas con algún tipo de discapacidad.

El objetivo principal del foro fue crear conciencia en la sociedad sobre los derechos de las personas con algún tipo de discapacidad. El Dr. Raúl Plascencia Villanueva centró su conferencia magistral sobre los 4 derechos humanos básicos que debe de tener cualquier persona.

  1. Derecho pleno a la salud.
  2. Derecho a la educación.
  3. Derecho al trabajo y al empleo
  4. Derecho a la accesibilidad.

Se deben de promover los derechos, incluidos los de las personas con discapacidad. La lección principal es que todos deberíamos conocerlos y al respetarlos, no habría necesidad de atender de manera especial a los discapacitados. De hecho, si todos los observáramos, la convivencia sería mucho mas grata y las sociedades mas prósperas.

Las sociedades igualitarias, son un modelo utópico, el cual solo existe como tal. Sin embargo es válido aspirar a un mundo mejor, donde nuestra sociedad sea más justa. No podemos dejar a nadie atrás y sin derechos, utilizando como pretexto una condición física o mental. Como sea, todos somos humanos.

Hay que sumar voluntades. Aprovechar las de aquellas organizaciones (gubernamentales o no), que trabajan por y para las personas con discapacidad.

No basta con hacer rampas para que quienes tienen dificultades para moverse o desplazarse tengan acceso. Se necesita que todos estén conscientes de que al obstruirlas o hacer uso indebido de ellas, perjudicamos a quienes las necesitan.

Hay que tener siempre presente que hay una gran diversidad de necesidades especiales y combinaciones de estas. Celebramos que se viene avanzando. Hoy en día, las personas ciegas puedan ejercer su derecho al voto y leer libros de texto en braille, que es un sistema de lectura y escritura táctil pensado y diseñado para personas ciegas.

Que nos quede claro. Las personas con discapacidad tienen limitaciones pero no tienen limites.

Se mencionó el trabajo que realizo “Pasitos Centro Psico-pedagógico”, junto con funcionarios y personas comprometidas para conseguir que en Baja California el autismo sea reconocido como discapacidad.

Estoy agradecida por haber sido convocada a tan importante evento. A continuación les comparto parte de lo que tuve oportunidad de exponer:

“Más de la mitad de los casos de discapacidad en México, están asociados a dificultades para caminar o moverse, y una cuarta parte se relaciona con dificultades visuales. Para algunos, puede parecerles exagerado, pero cada día, nace por lo menos un niño ciego, sordo o con cualquier otro tipo de discapacidad que le causará dificultades en su aprendizaje y en su desarrollo.

Ahora bien, la condición de discapacidad, no discrimina como lo hace gran parte de la sociedad  o aquellos que tienen la manera y obligación de legislar a su favor.

Alguna forma de discapacidad puede recaer en cualquier momento sobre un miembro de la familia, incluyendo a los padres.

La discapacidad nos puede alcanzar a todos, no solo por razones congénitas.

También puede alcanzarnos por afecciones de salud, edad o accidente.

Aunque es punto de partida, no basta con fomentar el respeto y el apoyo personal y familiar. Tenemos que incluír otra manera de integración.

Hay que rehabilitar a la sociedad en su conjunto, su manera de pensar y actuar.

Hay que adaptar para todos el lugar donde vivimos. Hay que rehabilitar las ciudades.Debemos ofrecer condiciones urbanas propicias para que el grupo de la población con discapacidades pueda transitar y desenvolverse eficazmente.

Es necesario rehabilitar las escuelas, los centros comerciales, los hoteles, las calles, medios de transporte, sanitarios, edificios publicos y privados, en general la infraestructura y las estructuras de nuestras ciudades.

No se puede incorporar a la población con discapacidades a la fuerza laboral y productiva cuando no ofrecemos los accesos y condiciones para que esto suceda.

Respetar y fomentar el derecho a la salud, a la educación y al trabajo de las personas con discapacidades, es tarea de todos.

Debemos apreciar el bien común, como un bien personal